Eliminación del impuesto a las tierras rurales como parte de la Ley de Reactivación Económica

Eliminación del impuesto a las tierras rurales como parte de la Ley de Reactivación Económica

El 29 de diciembre de 2017, con el objetivo de incentivar y profundizar el rol que juegan los distintos sectores económicos y su importancia en la generación de empleo, se publicó la Ley de Reactivación Económica, la misma que entró en vigor a partir del 1 de enero del presente año, en donde se incluye la eliminación del impuesto a las tierras rurales.

Este se evidencia en el artículo 2, numeral 3 de dicha ley, en donde se establece: “Elimínese el capítulo III “Creación del impuesto a las tierras rurales” del título cuarto “Creación de impuestos reguladores”, que constaba en la Ley Reformatoria para la Equidad Tributaria en el Ecuador. Sin embargo, cabe destacar que los valores pendientes entre el 2010 y 2017 por este impuesto, deberán ser cancelados normalmente a través del formulario 111 en línea de la página del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Recordemos que este impuesto era de manera anual, obligatoria a declaración y pago, destinado a todas las personas naturales, sucesiones indivisas (conjunto de personas que comparten una herencia que no ha sido repartida) y sociedades, que sean propietarios o posesionarios de tierras ubicadas en el sector rurales, con superficie igual o superior a 25 hectáreas según la delimitación efectuada por cada municipalidad. Para el cálculo de este impuesto se consideraba como base imponible al área total correspondiente a todos los inmuebles rurales de propiedad o posesión.

Desde ANCUPA, se mantuvo un continuo trabajo a lo largo de estos años,  en donde planteó en reiteradas ocasiones la eliminación de dicho impuesto, ya que era un problema más para el sector, por el incremento de trámites, las multas y las complicaciones en la competitividad y producción.

Con esta nueva Ley de Reactivación Económica, además de eliminar dicho impuesto, se da el incremento de créditos para productores y emprendedores mediante programas como Minga Agropecuaria, Banco del Pueblo, entre otros, con el fin de dinamizar el sector agrícola e impulsar su desarrollo económico.

ANCUPA por su parte, con el fin de generar proyectos para beneficio del sector, a partir de este año plantea varias acciones que se centran en la búsqueda de recursos económicos a través del financiamiento con instituciones públicas, el acompañamiento técnico permanente, así como en el acceso a mercados justos y equitativos.

Sin duda, los esfuerzos que se realizan desde las diferentes instancias serán de gran apoyo para incentivar y generar un proceso de reactivación económica, que permita impulsar el desarrollo del sector palmicultor.