Introducción
La palmicultura colombiana se ha consolidado como uno de los sectores más dinámicos del agro nacional, destacándose no solo por su desempeño productivo, sino también por su avance en la adopción de prácticas sostenibles. Según Fedepalma, en 2025 el país alcanzó una producción récord de 1,93 millones de toneladas de aceite de palma, impulsada por mayores rendimientos, avances tecnológicos y la expansión del cultivo en regiones clave como Meta, Santander y Norte de Santander.
Este crecimiento productivo se da en un contexto de crecientes desafíos para la agricultura, especialmente en relación con la disponibilidad y el manejo eficiente del agua. El cambio y la variabilidad climática han intensificado los periodos de déficit hídrico, particularmente en las zonas palmeras Norte, Oriental y algunas áreas de la Zona Central, afectando la estabilidad productiva del cultivo. En este escenario, la adopción de sistemas de riego eficientes se convierte en una herramienta clave para optimizar el uso del agua, suplir oportunamente los requerimientos hídricos de la palma de aceite y garantizar la sostenibilidad del sector en el largo plazo.
¿Cuánta agua necesita una palma de aceite?
En palma de aceite, el impacto del déficit hídrico no se limita a una reducción inmediata del crecimiento vegetativo, sino que afecta procesos fisiológicos críticos que determinan la producción futura del cultivo. La insuficiente disponibilidad de agua, particularmente cuando las aplicaciones se sitúan por debajo de los requerimientos diarios en cada etapa de desarrollo (Tabla 1), induce el cierre estomático y la disminución de la tasa fotosintética, limitando la disponibilidad de carbohidratos para órganos en formación.
Este desbalance fisiológico afecta directamente la diferenciación sexual de las inflorescencias, proceso que ocurre entre 21 y 33 meses antes de la cosecha, incrementando la proporción de inflorescencias masculinas. De igual manera, el estrés hídrico favorece el aborto de inflorescencias femeninas entre 8 y 10 meses antes de la cosecha y, en condiciones de sequía severa, conduce al malogro del racimo durante la etapa de llenado del fruto, reduciendo su peso final y el contenido de aceite. Estos efectos explican por qué déficits de agua actuales se traducen en pérdidas productivas significativas meses o incluso años después.
Más allá del requerimiento hídrico anual, la demanda de agua de la palma varía en función de la etapa fenológica, lo cual resulta determinante para el diseño e implementación de sistemas de riego eficientes. En fases de alta demanda productiva, las palmas adultas requieren entre 120 y 360 litros de agua por palma por día, equivalentes aproximadamente a 1,7 hasta más de 5 mm/día. Aplicaciones por debajo de estos rangos generan reducciones en la emisión foliar, el índice de área foliar y la biomasa, además de favorecer la acumulación de hojas no funcionales, comprometiendo la productividad y la estabilidad del sistema en el largo plazo.
| Etapa del cultivo | Condición productiva | Requerimiento estimado de agua | Equivalente hídrico |
| Vivero | Plántulas en bolsa (≈14.245 bolsas/ha) | 4,5 litros por bolsa por día | ≈ 6,5 mm/día |
| Palma joven / inicio productivo | Fase de acentuación de crecimiento | 120 – 240 litros por palma por día | 1,7 – 3,4 mm/día |
| Palma adulta | Fase de estabilización productiva | ~360 litros por palma por día | ≈ 5,1 mm/día |
Demanda Hídrica y Coeficiente de Cultivo (Kc)
Coeficiente de Cultivo (Kc) Máximo = De 1 a 1.2 (Etapa de Producción) Ejemplo:
360 litros x palma x dia, en arreglo de 9 x 9 m
360 litros / palma / dia x 143 palmas / Ha = 51,480 litros / Ha / día ⁓ 5.14 mm/día
Cálculos de Riego
ETc = ETo x Kc / Factor Efr
- Goteo auto compensado: 0.95
- Aspersión: 0.75
- Microaspersión no compensada: 0.80
- Microaspersión auto compensada: 0.85
En donde:
ETc = Requerimiento del cultivo (mm) Evapotranspiración del cultivo ETo = Evapotranspiración de referencia
Kc = Factor o Coeficiente de cultivo Efr = Eficiencia del sistema de riego
Calidad del agua: fertilización, sales y riesgos invisibles
En los sistemas de riego y fertirriego en palma de aceite, la calidad del agua es un factor crítico que condiciona tanto la eficiencia del sistema de riego como la sostenibilidad del suelo y la productividad del cultivo. A diferencia del riego por superficie, los sistemas presurizados
—aspersión y, en mayor medida, goteo— son más exigentes, ya que el agua actúa no solo como fuente hídrica, sino también como vehículo de fertilizantes y productos químicos, lo que incrementa la probabilidad de interacciones no deseadas cuando su composición no es adecuadamente controlada.
El fertirriego requiere el uso de fertilizantes solubles y compatibles con la calidad química del agua. Aguas con altos contenidos de calcio, magnesio, bicarbonatos o carbonatos favorecen reacciones con fertilizantes fosfatados y nitrogenados, dando origen a precipitados insolubles. Estas reacciones reducen la eficiencia en la absorción de nutrientes y pueden generar fallas operativas en los sistemas presurizados.
La presencia de precipitados minerales, sólidos en suspensión y elementos como hierro y manganeso constituye una de las principales causas de taponamiento de emisores, especialmente en sistemas de goteo de alta eficiencia. Este tipo de problemas afecta la uniformidad en la aplicación del agua y los nutrientes, generando estrés hídrico y nutricional localizado, incluso cuando la lámina total aplicada es adecuada.
Desde el punto de vista agronómico, la conductividad eléctrica (CE) es el principalindicador de la salinidad del agua. En palma de aceite, valores superiores a 1,5–2,0 dS/m incrementan el riesgo de estrés osmótico, limitando la absorción de agua por las raíces. De forma complementaria, concentraciones elevadas de sodio (Na⁺) y cloruros (Cl⁻) deterioran la estructura del suelo, reducen la infiltración y pueden provocar toxicidad foliar, particularmente en riego por aspersión.

El uso continuo de agua con alta salinidad o sodicidad, combinado con riegos frecuentes y una escasa lixiviación, favorece la acumulación progresiva de sales en la zona radicular, incrementando el potencial osmótico del suelo y restringiendo la disponibilidad de agua para la palma. En regiones con marcada estacionalidad climática, como la Zona Norte y Oriental, este proceso puede comprometer el desarrollo radicular y la productividad del cultivo en el largo plazo.
Fertilización
Una de las actividades más representativas que se realizan en el cultivo de la Palma de aceite en el costo de producción para obtener los rendimientos esperados en TRFF es la Nutrición. El suministro al cultivo del fertilizante constituye entre el 30 al 35% del costo total de producción.
La concentración de cada nutriente en el suelo, así como en el raquis de la hoja y en los foliolos, es dinámica y presenta variaciones en función de diversos factores, entre ellos la
región, el manejo agronómico de la plantación, el lote o sector, el material genético, la edad del cultivo, el nivel de productividad y la etapa del ciclo productivo. La aplicación de diferentes prácticas será de utilidad para determinar el momento para realizar la aplicación, para determinar la dosis y fuentes de fertilizante a utilizar, así como la frecuencia para hacer las aplicaciones en el cultivo para su correcta fertilización.
Para que la Palma de aceite pueda mantener altas productividades y hacer un uso adecuado del recurso suelo, es necesario mantener el equilibrio entre los nutrientes que la planta absorbe y las reservas de este. Los elementos principalmente manejados dentro del programa de fertilización son: N, P, K, Mg, B, Ca y Si.
Tabla 3. Requerimientos nutricionales del cultivo de palma de aceite para el crecimiento y reposición de nutrientes extraídos por la cosecha, según nivel de productividad (Cenipalma).
| Nutriente | kg / ton | kg/ha/año | ||
| N | 4.85 | 20 ton 97.0 | 30 ton 145.0 | 35 ton 170.0 |
| P | 0.64 | 12.8 | 19.2 | 22.4 |
| K | 8.25 | 165.1 | 247.6 | 288.9 |
| Ca | 1.53 | 30.6 | 45.9 | 53.5 |
| Mg | 1.48 | 29.5 | 44.3 | 51.7 |
| S | 0.76 | 15.2 | 22.8 | 26.6 |
Grafica 1. Extracción promedio de nutrientes por tonelada de RFF en Elaeis guineensis

Extracción promedio por TRFF Híbridos OxG
N: 3.38 kg, P: 0.46 Kg, K: 3.7 kg, Ca: 0.55 kg, Mg: 0.68 kg, Cl: 0.91 kg, S: 0.67 kg.
Boro: 3.21 gr, Fe: 37.7 gr, Cu: 6.1 gr, Mn: 14 gr, Zn: 4.97 gr. (Cenipalma Arias et al 2023).
Recomendaciones técnicas para evitar estos riesgos
Para reducir los impactos negativos asociados a la calidad del agua y garantizar un uso eficiente del riego y el fertirriego en palma de aceite, se recomienda:
1. Monitoreo y análisis periódico del agua
Realizar análisis fisicoquímicos del agua al menos una vez al año, y con mayor frecuencia cuando se presenten cambios en la fuente, considerando CE, pH, sodio, cloruros, dureza y sólidos en suspensión.
2. Compatibilidad química en fertirriego
Diseñar los programas de fertilización teniendo en cuenta la composición del agua, evitando mezclas incompatibles y privilegiando fertilizantes de alta solubilidad, especialmente en sistemas de goteo.
3. Filtración y mantenimiento preventivo
Implementar sistemas de filtrado adecuados al tipo de agua y realizar mantenimientos preventivos que incluyan lavados de líneas y emisores, reduciendo el riesgo de taponamientos.
4. Manejo de salinidad y lixiviación
Ajustar la programación del riego para permitir una lixiviación controlada de sales en suelos con riesgo de salinización, considerando la textura del suelo y la eficiencia del sistema de riego.
5. Selección adecuada del sistema de riego
En aguas con salinidad moderada, priorizar sistemas localizados que reduzcan el contacto con el follaje y permitan un mejor control de la distribución del agua y los nutrientes.
En el contexto de la adopción del uso eficiente del agua mediante riego, la calidad del agua debe ser considerada un componente estratégico del manejo agronómico. No basta con aplicar la lámina correcta: es indispensable monitorear, analizar y manejar químicamente el agua, garantizando la compatibilidad con fertilizantes, la protección del sistema de riego y la sostenibilidad del suelo y del cultivo de palma de aceite en el largo plazo.

Obturaciones químicas por hierro y manganeso en el agua de riego
El hierro (Fe) y el manganeso (Mn) son elementos naturales presentes en el subsuelo y pueden encontrarse disueltos en el agua de riego, especialmente en fuentes subterráneas. Bajo condiciones de bajo oxígeno disuelto y pH ácido, comunes en acuíferos, estos elementos se solubilizan en sus formas reducidas: hierro ferroso (Fe²⁺) y manganeso (Mn²⁺).
Cuando el agua ingresa a un sistema de riego presurizado y entra en contacto con el oxígeno, el Fe y el Mn se oxidan y precipitan como óxidos e hidróxidos insolubles. Estos precipitados se depositan en filtros, tuberías y emisores, generando obturaciones químicas, disminución del caudal y pérdida de uniformidad de aplicación, un riesgo especialmente crítico en sistemas de riego por goteo.
La problemática se agrava cuando no se realizan tratamientos adecuados, ya que los óxidos insolubles de Fe y Mn pueden acumularse en el interior de las conducciones. Las partículas de mayor tamaño tienen capacidad de obstrucción directa, mientras que las más finas pueden aglutinarse por acción de bacterias del hierro, carbonatos u otros compuestos, formando depósitos con alto potencial de taponamiento. Además, estas bacterias generan recubrimientos viscosos en las paredes internas de las tuberías, aumentando la rugosidad interna y reduciendo la sección útil de paso del agua.
Estas condiciones incrementan la frecuencia e intensidad de las labores de mantenimiento, elevando los costos de energía, mano de obra y productos químicos, además de comprometer la eficiencia operativa del sistema de riego.
Límites recomendados de hierro y manganeso en agua para riego por goteo
Tabla 4. Riesgo de taponamiento en riego por goteo según la concentración de hierro (Fe) en el agua

Estos rangos permiten evaluar el potencial de obturación y definir la necesidad de tratamientos específicos antes de operar el sistema.
Tratamiento y prevención de obturaciones por Fe y Mn
La prevención de este tipo de obturaciones se basa en reducir la concentración de hierro y manganeso antes de que el agua ingrese al sistema. Los tratamientos más empleados son:
- Oxidación por medios mecánicos: consiste en la oxigenación del agua proveniente del pozo mediante vertido en cascada o proyección hacia un embalse. Esta práctica favorece la oxidación y precipitación del Fe y Mn, permitiendo su sedimentación o su retención posterior en el sistema de filtración.
- Oxidación mediante productos químicos: cuando no es posible la oxigenación mecánica, se emplean agentes oxidantes como el hipoclorito de sodio, que provocan la oxidación y precipitación del hierro. La dosis debe definirse a partir de un análisis de agua y se calcula según la relación:
ppm de cloro = 0,65 × ppm de hierro en el agua
La inyección del oxidante debe realizarse aguas arriba del sistema de filtración, para permitir la retención de los precipitados generados.
Como práctica complementaria, el uso de tratamientos ácidos permite disminuir el potencial de obturación sin eliminar directamente el Fe y Mn del agua. La reducción del pH aumenta la solubilidad de estos elementos, disolviendo sedimentos formados y manteniéndolos en solución, evitando su precipitación dentro del sistema de riego.
Finalmente, el empleo de emisores de alta calidad es un componente clave del manejo preventivo. No todos los emisores responden de igual manera frente a aguas con presencia de Fe y Mn; emisores diseñados para condiciones exigentes permiten mantener la uniformidad de aplicación y prolongar la vida útil del sistema, reduciendo el impacto de estas obturaciones en el riego tecnificado.
AGRICULTURA DE PRECISIÓN
Regar cuando la palma lo necesita
La agricultura de precisión aplicada al riego en palma de aceite se basa en regar cuando el cultivo realmente lo necesita, utilizando información objetiva del sistema suelo–planta–atmósfera. En este escenario, la agricultura digital permite pasar de apoyos puntuales a un monitoreo continuo que respalda decisiones agronómicas en tiempo real. El uso de tensiómetros y sensores de humedad del suelo facilita conocer tanto la disponibilidad real de agua en la zona radicular como el esfuerzo que realiza la palma para absorberla, permitiendo ajustar con mayor precisión la frecuencia y la lámina de riego.
La incorporación de sensores de alta precisión y plataformas digitales posibilita el monitoreo autónomo de variables clave, como humedad y temperatura del suelo, tensión radicular, caudal y volumen de riego aplicado. En palma de aceite, esta información puede integrarse con datos climáticos y de evapotranspiración del cultivo, haciendo viable una programación del riego basada en datos y no en calendarios fijos, lo que reduce el estrés hídrico y los excesos de riego. La información recolectada se procesa en plataformas en la nube, lo que facilita análisis continuos y decisiones agronómicas más oportunas y sustentadas técnicamente.
Como resultado, estas tecnologías incrementan la eficiencia en el uso del agua y los fertilizantes, al disminuir aplicaciones innecesarias, pérdidas por percolación profunda y lixiviación de nutrientes. Adicionalmente, la digitalización del riego reduce la carga operativa en campo, mejora la trazabilidad de las decisiones técnicas y permite el control remoto del sistema, un aspecto estratégico para el sector palmero donde la supervisión permanente representa un reto logístico. Un ejemplo representativo de estas tecnologías es GrowSphere™, plataforma integral que combina sensores de última generación, automatización y análisis en la nube para optimizar el riego y el monitoreo agronómico.
En este sentido, la agricultura digital aplicada al riego en palma de aceite no debe entenderse como una moda tecnológica, sino como una herramienta clave para consolidar eficiencia hídrica, sostenibilidad del suelo y estabilidad productiva en el largo plazo.
Tecnología aplicada: GrowSphere™ como plataforma de gestión integral
En el marco de la innovación tecnológica orientada a mejorar la eficiencia hídrica y nutricional en el cultivo de palma, GrowSphere™, desarrollado por Netafim, se posiciona como una plataforma especializada para la gestión integrada de riego y fertirriego. Este sistema permite combinar la aplicación precisa del agua con el suministro eficiente de nutrientes, automatizando procesos clave y facilitando un manejo agronómico más preciso, aspecto determinante en plantaciones palmeras sometidas a condiciones de variabilidad climática.

En Colombia, su implementación brinda a los productores una herramienta avanzada para planificar, ejecutar y monitorear los programas de riego y nutrición vegetal, con base en información generada en tiempo real. Su arquitectura basada en la nube permite operación y supervisión remota del sistema, así como una visualización integral del desempeño hídrico y nutricional del cultivo. Adicionalmente, su diseño modular y escalable facilita la adaptación a diferentes condiciones edafoclimáticas y niveles de tecnificación, convirtiendo a plataformas como GrowSphere™ en aliadas estratégicas para mejorar la eficiencia operativa, la sostenibilidad del uso del agua y la productividad del sector palmero colombiano.

Características principales de la plataforma GrowSphere™
El sistema GrowSphere™ se posiciona como una solución digital integral para la gestión hídrica y nutricional en la palmicultura, incorporando funcionalidades avanzadas que fortalecen la productividad y la sostenibilidad del cultivo:
- Monitoreo integral y control en tiempo real: permite supervisar parámetros críticos como la humedad del suelo, variables climáticas y el estado general del cultivo, integrando la información para ajustar de manera precisa y oportuna los planes de riego y fertirriego.
- Gestión eficiente de recursos: facilita el uso racional del agua y los fertilizantes mediante herramientas de control inteligente, alineadas con criterios de eficiencia y responsabilidad ambiental.
- Automatización y operación remota: incorpora funciones de automatización que simplifican las operaciones diarias y permiten la gestión del sistema a distancia desde cualquier ubicación, otorgando mayor flexibilidad y seguridad operativa.
- Recomendaciones agronómicas personalizadas: a través del módulo Crop Advisor, ofrece asesoría técnica adaptada a las fases fenológicas y a las condiciones ambientales del cultivo, contribuyendo a optimizar la productividad y la calidad de la producción.
- Escalabilidad e integración tecnológica: su diseño modular y su compatibilidad con otras soluciones agrícolas permiten la adaptación a diferentes niveles de tecnificación y la integración con ecosistemas tecnológicos más amplios.
Beneficios para el productor palmero
Ofrece beneficios estratégicos que impactan directamente la eficiencia operativa, la rentabilidad y la sostenibilidad del sistema productivo en la palma de aceite:
- Incremento del valor productivo por hectárea: mediante una gestión precisa del riego y la fertirrigación, se promueve una producción más estable y consistente en racimos de fruta fresca. El control oportuno del suministro de agua y nutrientes reduce riesgos asociados a déficits o excesos hídricos, optimizando el desempeño agronómico del cultivo y mejorando el retorno económico por unidad de área.
- Supervisión continua y mayor seguridad operativa: el monitoreo en tiempo real del sistema de riego permite identificar desviaciones en caudales, presiones o condiciones de humedad del suelo, facilitando una reacción temprana ante fallas operativas o eventos de estrés hídrico. Esto reduce la incertidumbre en la toma de decisiones y fortalece la continuidad del manejo agronómico en plantaciones de gran extensión.
- Sostenibilidad y trazabilidad del manejo agrícola: la optimización en el uso de agua, fertilizantes y energía contribuye a prácticas productivas más eficientes y ambientalmente responsables. Adicionalmente, la generación de registros digitales detallados de riego y nutrición facilita la trazabilidad del manejo agronómico, el cumplimiento de estándares de sostenibilidad, auditorías técnicas y certificaciones exigidas por el sector palmero moderno.
En conjunto, estos beneficios posicionan a plataformas como GrowSphere™ como herramientas clave para la modernización del sector palmicultor, fortaleciendo la competitividad, la sostenibilidad del uso del recurso hídrico y la resiliencia productiva frente a la variabilidad climática.
GrowSphere™ ONE: unidad de monitoreo para la palmicultura
Es una unidad de monitoreo autónoma con comunicación celular, diseñada para recibir datos de sensores instalados en campo y transmitirlos de forma continua a la nube de la plataforma GrowSphere™. En el cultivo de palma, su función es asegurar la captura permanente de información agroambiental que respalde una gestión más precisa del riego y del fertirriego.

Se caracteriza por ser una unidad modular, independiente y adaptable a condiciones reales de campo, permitiendo decisiones agronómicas basadas en datos y no en estimaciones.
Características principales de GrowSphere™ ONE en palma de aceite
- Integración con sensores de campo: compatible con sensores de humedad y temperatura del suelo y del ambiente, caudal, presión, conductividad eléctrica (CE) y tensión matricial, permitiendo una visión integral del estado hídrico del cultivo y del sistema de riego.
- Monitoreo autónomo y continuo: garantiza la captura constante de datos clave para identificar variaciones en la disponibilidad de agua en el perfil del suelo.
- Gestión digital y trazabilidad: la información se almacena en la nube, con acceso remoto, visualización en tiempo real y análisis histórico del manejo hídrico y nutricional.
- Soporte agronómico basado en datos: utiliza modelos de interpretación que convierten la información recolectada en recomendaciones prácticas, ajustadas a la demanda real del cultivo.
- Flexibilidad operativa: cuenta con opciones de alimentación mediante panel solar integrado, externos o sin panel, y conectividad mediante SIM global preconfigurada, lo que facilita su operación en zonas palmeras remotas.
En conjunto, GrowSphere™ ONE permite detectar variaciones hídricas, validar la eficiencia de los eventos de riego, ajustar frecuencias y volúmenes de aplicación y optimizar el uso de agua y fertilizantes, fortaleciendo la eficiencia y sostenibilidad del manejo del riego en la palmicultura moderna.

Hacia una palmicultura digital, precisa y ambientalmente responsable
La implementación de sistemas digitales como GrowSphere™ ONE, integrados a plataformas de gestión en la nube, representa un hito en la transformación digital del manejo hídrico y nutricional en la palmicultura colombiana. Este avance consolida un nuevo enfoque de producción, en el cual el riego eficiente y el fertirriego de precisión se convierten en herramientas clave para mejorar la productividad del cultivo, al tiempo que se reduce su impacto sobre el medio ambiente.
El monitoreo y la gestión basados en datos permiten optimizar el uso del agua y los fertilizantes, ajustándolos a la demanda real de la palma y reduciendo pérdidas por escorrentía, percolación profunda y lixiviación. De esta forma, la adopción de estas tecnologías favorece una explotación palmera más ambientalmente responsable, al disminuir la presión sobre las fuentes hídricas, proteger el suelo y reducir el riesgo de contaminación.
Más allá de los beneficios operativos, estas plataformas ofrecen trazabilidad completa del manejo agronómico, automatización de procesos críticos y recomendaciones técnicas adaptadas a las fases fenológicas del cultivo y a las condiciones edafoclimáticas de cada
plantación. En conjunto, estas capacidades no solo elevan la eficiencia técnica del riego y la fertirrigación, sino que posicionan al productor palmicultor en la vanguardia de la agricultura inteligente, brindándole una base sólida para enfrentar los retos de la variabilidad climática, la creciente presión sobre los recursos naturales y las exigencias ambientales y de sostenibilidad que hoy acompañan al sector palmero en Colombia.

Netafim en la palmicultura: eficiencia hídrica, tecnología y sostenibilidad
Netafim logra responder de manera integral a las necesidades actuales del sector palmicultor gracias a un enfoque de trabajo que combina ingeniería, agronomía y tecnología, alineado con la eficiencia productiva y la responsabilidad ambiental.
Todo parte de un diseño hidráulico especializado, desarrollado a partir de las condiciones reales de cada plantación (fuente de agua, topografía, suelo y requerimientos del cultivo), lo que permite transportar y aplicar el agua de forma eficiente y controlada. Este diseño se complementa con altos niveles de uniformidad de riego, un factor crítico en palma de aceite para evitar zonas con déficit o exceso hídrico, estabilizar el crecimiento vegetativo y reducir pérdidas de agua y nutrientes.
Sobre esta base física, Netafim integra tecnología de precisión mediante sistemas de riego tecnificados, fertirriego y plataformas digitales como GrowSphere™, que permiten monitorear, automatizar y ajustar el riego con base en datos objetivos del suelo, el clima y la demanda real de la palma. Este enfoque, optimiza el uso del recurso hídrico y fortalece la trazabilidad del manejo agronómico, aspectos clave para cumplir con certificaciones, estándares y normativas ambientales.
El modelo se refuerza con un sólido soporte agronómico, que acompaña al productor en el diseño, la implementación y la operación del sistema, asegurando que la tecnología se traduzca en decisiones prácticas y resultados productivos. Finalmente, la experiencia específica de Netafim en palma permite adaptar cada solución a las particularidades del cultivo, las zonas palmeras y los escenarios de variabilidad climática.
En conjunto, este enfoque integral permite que las plantaciones de palma de aceite sean más eficientes en el uso del agua, más productivas y amigables con el medio ambiente, demostrando que el riego tecnificado y la adopción de tecnologías de precisión no solo incrementan la rentabilidad, sino que son una pieza clave para una palmicultura sostenible en el largo plazo.
OPCIONES RIEGO DE NETAFIM
Riego para vivero
Goteo: Dosificación precisa y uniforme de agua en un amplio rango de presiones, garantizando una distribución homogénea del agua y los nutrientes a lo largo de todo el lateral
Gotero Botón PCJ™

Gotero Autocompensado
Rango de caudales: 0.5 – 15 L/H
Rango de presión recomendado: 0.5 – 4.0 bar.
Gotero de 1.2 – 2 L/h + microtubo + estaca guía por palma.

Aspersión: Distribución rectangular o triangular. Cuando el objetivo es lograr una irrigación uniforme en toda el área.
D-Net™ 8550
Caudales: 680, 810 y 940 L/h Rango de presión: 1.5-4.0 bar


Nebulización: Ideales para etapas de previvero, adaptación y germinación de semillas.
CoolNet™ Pro: proporciona una solución perfectamente uniforme y sin goteos, incluso a presiones relativamente bajas.

Riego en campo
Para regar el cultivo de Palma de aceite se utilizan aspersores plásticos con conexiones de
½” de manera general y de ¾”.

En el riego en franjas (lateral simple de riego): Se busca idealmente un aspersor para cada 3 plantas. La uniformidad en el riego se busca para el patrón del área a humedecer.
Para el riego de cobertura total (regar el 100% del área): La distancia entre los laterales de riego y los emisores deberán ser seleccionada cuidadosamente para asegurar la mejor uniformidad de la distribución del agua en campo.
Localizado: un microaspersor por cada árbol con la implementación de un divisor de chorro para evitar mojar el tallo. El objetivo es una irrigación eficiente dentro del diámetro de mojado.
| GyroNet™ | SuperNet™ | Divisor de chorro |
| Caudales: 27-300 L/h Rango de presión: 1.5-2.5 bar | Caudales: 20-110 L/h Rango de presión: 1.5-4.0 bar |

Distribución en campo


Riego en Franjas: Se instala un aspersor por cada tres plantas. El riego no cubre el 100 % del área, sino aproximadamente el 70 %, generando un traslape a lo largo de la franja de humedad cuando el objetivo es lograr uniformidad de riego únicamente en el patrón de mojado.
WP 2450
Aspersor de baja presión Caudales: 350, 380 y 450L/h Rango de presión: 1.0-2.0 bar

Cobertura total: Los aspersores operan a presiones más elevadas, lo que permite un concepto de riego con cobertura del 100 % del área. Para asegurar una adecuada uniformidad en la distribución del agua, es fundamental seleccionar cuidadosamente tanto la distancia entre los laterales como el espaciamiento entre los aspersores.
D-Net™ 8550
Caudal: 510 – 1275 Lts/hr Rango de presión de trabajo: 1.5 – 4 Bar (21.75- 58 psi)

Riego por Goteo de alto caudal: La distribución de los emisores permite un riego más localizado y preciso directamente, logrando aplicar aproximadamente 120 L/h por planta, optimizando el uso del agua y la eficiencia del sistema. Gotero PCJ de 40 lts/hr
Gotero Botón PCJ™ HF
5 caudales diferentes:20,25,30,35,40L/H
Rango de presión:1,0-4,0bar(1.3- 4.0 bar para 40L/h)

Elevador con 9 goteros por 3 palmas, 3 goteros de 40 L/h/palma

Opciones que se están implementando
Goteo enterrado (SDI): goteo instalado bajo el suelo que aplica agua y fertilizantes directamente en la zona radicular en cantidades precisa e iguales, aumentando la eficiencia del riego, reduciendo pérdidas y mejorando la producción del cultivo. Se propone un arreglo de doble línea de goteo enterrado por surco de árboles, con emisores espaciados cada 60 cm y con caudal de 3 L/h.
DripNet PC™ AS
El mecanismo Anti-Sifón evita la succión de la suciedad durante el drenaje del sistema, 7 tasas de flujo diferentes (0.4 a 3.8 L / H), Rango de compensación de presión: 0.25, 0.40, 0.60 – 2.5, 3.0, 3.5 bar.

Manejo de aguas residuales
Meganet
Caudal: 200, 250, 350, 450, 550, 650, 750l/h. Rango de presión de trabajo: 2.0 – 3.0 bar

Edwin Yobany Valbuena Tellez
I.A. Netafim CECA